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Ya esta aquí, Tierra Negra. Minas y mineros. Volumen 2

Nueva entrega de Tierra Negra, una obra que lleva camino de convertirse en una auténtica enciclopedia visual en la que se encierran los últimos treinta años de historia de las comarcas mineras asturianas, de las españolas y, también, de las europeas, territorios carboneros que comparten hilo vital, tronco argumental y tono fotográfico.

De ello dan prueba las imágenes de las próximas páginas. Firmadas por los fotógrafos Eduardo Urdangaray (Mieres, 1969) y Ramón Jiménez (Langreo, 1962), vienen a sumarse a las que conformaron la primera entrega de Tierra Negra para dar, si cabe, mayor profundidad y trascendencia al trabajo de estos dos profesionales del fotoperiodismo.

Para los que se acerquen por primera vez al trabajo de Eduardo Urdangaray y Ramón Jiménez, decirles que Ramón y Eduardo han publicado el grueso de su producción en los diarios regionales La Voz de Asturias y La Nueva España, labor que compaginaron durante años con trabajos en revistas como Europa Minera, Montepío de la Minería o la publicación institucional de Unión Española de Explosivos. Fruto de su labor profesional, han disparado sus cámaras miles y miles de veces, siempre o casi siempre con la mina como telón de fondo, como elemento unificador que integra y da sentido al paisaje, el paisanaje y la historia que los une, en ocasiones, que los atenaza. Pozos mineros, huelgas, accidentes, asambleas, manifestaciones… Esfuerzo, dolor, rabia, orgullo… Todo visto a través de sus cámaras, ante las cuales, las comarcas mineras parecen un microorganismo observado por un microscopio.

Tras emprender caminos diferentes -Eduardo Urdangaray puso en marcha Archivo Histórico Minero, donde pretende generar el mayor fondo fotográfico del mundo de temática minera e industrial; y Ramón Jiménez optó por las nuevas tecnologías aplicadas a la fotografía, imágenes 360 y desarrollos web, convirtiéndose en fotógrafo autorizado de Google para el programa Street View en España- se han vuelto a unir para dar vida de nuevo a su trabajo como fotoperiodistas en el proyecto Tierra Negra.

128 - Mineros del Pozo Pumarabule. Siero. Asturias 199 - BN

Son imágenes históricas de las comarcas mineras seleccionadas entre las más de treinta mil que componen su trabajo. Elegirlas, decidir, ha sido muy difícil. Algo así como aplicar cirugía a lo social. Por su contenido, Tierra Negra supone un hito en las exposiciones fotográficas sobre las comarcas mineras. Nunca antes se ha podido ver una muestra con base tan amplia y tan ambiciosa a la hora de abordar la realidad de las comarcas mineras del carbón. Las fotografías hablan de la minería de Asturias, León, Palencia, Teruel o, también, de territorios carboneros de Alemania, Francia, Polonia o la República Checa. Todo Tierra Negra.

La segunda entrega del trabajo supone un nuevo paseo por las últimas tres décadas de historia de los territorios mineros, un paseo privilegiado en el que el “lector-espectador” se sentirá protagonista y agradecido por conocer de primera mano los eventos que han marcado su propia historia. Posiblemente, los conocía pero, casi seguro, que nunca los ha visto así: con el tiempo detenido y la perspectiva que da la primera fila.

Pese a que el “visitante” que haga la ruta encontrará todo tipo de imágenes: desde pozos mineros en explotación, minas de montaña, minas a cielo abierto, distintas labores mineras, retratos humanos, grupos de mineros saliendo de la jaula, asambleas, instalaciones industriales y la tragedia, siempre protagonista en la historia de las comarcas mineras, en este capítulo destacan las imágenes de movilizaciones, huelgas y protestas laborales, junto con la tragedia que significaron los grandes accidentes de mediados de los noventa.

200 - Venta ambulante de Carbon. Langreo. Asturias 1995 - BN

La historia de la reconversión minera en las comarcas mineras es una historia de conflicto. Los ajustes laborales o los planes de reactivación se alumbraron periódicamente en unos procesos de negociación en los que la movilización obrera jugó un papel protagonista. Encierros en explotaciones mineras, como el que tuvo lugar a principios de los noventa en el pozo Barredo, cortes de carretera, protestas ante los responsables políticos fueron muchas veces el arma negociadora de los trabajadores.

Cumpliendo, como venía siendo tradicional desde hacía más de dos siglos, el sector volvió a darse de nuevo de bruces con la política a principios de los noventa. Igual que cuando los aranceles, el proteccionismo, las guerras o la nacionalización, la política llegaba de nuevo para dar un giro al sector. En esta ocasión venía de Europa.

59 - Funeral de varios de los mineros fallecidos en el accidente del Pozo Nicolasa. Mieres. Asturias 1995 - BN

España había entrado en la Unión Europea en 1985 y el mercado único impuso normas globales. En esta ocasión la ruta se llamó reconversión, algo que en los territorios mineros ya se conocía bien tras haber vivido la siderúrgica. El rechazo, la oposición, fue la respuesta elegida. Se impuso el camino peo no el destino. Sin embargo, ese aspecto, el de aquello que era el principio pero también el fin, no se quiso ver hasta que la realidad nos estalló justo en la cara. Utilizando la imagen que popularizaron los protagonistas de “La aldea perdida” de Armando Palacio Valdés, la metáfora de la ola del mar, puede decirse que la ola que trajo la industrialización regresaba ahora al mar llevándose buena parte de lo que había traído.

La reconversión vino con una nueva transformación social bajo el brazo. Aparecen los prejubilados, una nueva clase social con alto poder adquisitivo y mucho tiempo libre que constituía un logro de la negociación y la protesta porque se evitaba el despeñamiento inmediato de los niveles de renta. Se amortiguaba el efecto aunque a la larga parecía que simplemente se difería. Sin embargo, el ajuste de actividad acabó generando un tapón para la incorporación de los jóvenes al trabajo y alentando la pérdida de población tanto por los movimientos migratorios como por los movimientos demográficos naturales: natalidad y mortalidad.

248 - Monumento minero. Lievin. Francia 1995 - BN

Las ayudas pactadas para formación y para regeneración urbanística e infraestructuras -todo hay que decirlo, muy ambiciosas- apenas sirvieron, sin embargo, para mitigar la crisis que provocó el declive minero. Igual sucedió con las ayudas para regenerar el tejido industrial y económico, y con los esfuerzos de las empresas en la diversificación. Se aplicaron de forma idéntica a la que se llevó a cabo en países como Alemania, pero España y mucho menos Asturias no tenían la misma fortaleza que el Ruhr, en pleno corazón de la locomotora económica europea.

Crece el paro, especialmente el desempleo juvenil, y caen los índices de riqueza que normalmente aupaban a los municipios mineros a situarse en las clasificaciones estadísticas entre los de más renta. Por si fuera poco, los accidentes, especialmente graves los primeros años de la reconversión, agravaban la sensación de dolor, de rabia, de maltrato entre los mineros. ¿Cómo no pueden reconocer mi trabajo si estamos dejando la vida? Todas estas sensaciones estallaban periódicamente en las movilizaciones.

195 - Marcelino Camacho en el Pozo Candin. Langreo. Asturias 1996 - BN

Paulatinamente, y aunque se logran entreabrir otras puertas hacia las nuevas energías o el aprovechamiento del patrimonio, la tónica general fue la crisis crónica. El territorio se encontraba con que lo que el carbón le había dado, el carbón se lo quitaba, y que su esfuerzo por reconvertirse no era suficiente para lograr un sustitutivo de la que fue la gran industria carbonera de España. Los últimos pozos activos, los espacios reconvertidos para otros usos industriales, el esfuerzo en materia de seguridad minera, el nacimiento de las actividades postmineras, la regeneración del entorno, las nuevas empresas localizadas o las instalaciones catalogadas por su valor cultural son ahora los protagonistas, unos ejes que las comarcas mineras quieren emplear para levantar un proyecto social y económico complementario que permita a los territorios mineros optar a regenerarse y adaptarse. Si se fijan atentamente, esa es la historia que cuentan estas fotos.

154 - Jose Manuel Suarez. Lavadero de carbon de El Batan. Mieres. Asturias 1997 - BN

60 - Traslado al hospital de un minero herido en accidente laboral. Pozo Soton. San Martin del Rey Aurelio. Asturias 1993 . - BN

31 - Incendio de un camion de Obras Publicas por los trabajadores despedidos de la empresa Duro-Felguera. Langreo. Asturias 1993.tif - BN

40 - Barricada de neumaticos a la puerta de las oficinas de Duro-Felguera , en protesta por los despidos en la empresa. Langreo. Asturias 1990 - BN

41 - Homenaje al minero atropellado en la A-66, Lorenzo Gallardo Carro, durante las movilizaciones mineras. Ujo. Asturias 1998 - BN

Texto – Enrique Mencia

Fotos – Edurdo Urdangaray / Ramon Jimenez

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